
Con la próxima carta, sé que intentas lo mismo, y ya no quedan tantas… casi podría deducir tu jugada. La mía la dejé clara ya; estos tirantes se escurren y mis hombros no saben como decirte que hoy vas a besarlos y recrearte en ellos. Y si sigues moviendo así tu copa, mientras piensas en tu próximo farol, tendré que darle un trago y robarte el hielo, porque arde mi cuerpo pensando en el tuyo. Te lo he dejado muy fácil, ya no llevo el liguero y mi tanga está tan mojado que apenas estorba. Si pudieras tocarme ahora mismo… ¿Por qué no acercas tu carta a mí y me bajas el escote hasta descubrir mi pecho? ¿Por qué no acaricias con ella las obleas ocres que esperan ansiosas y cada vez más duras que me lamas sin parar? ¿Qué te parece si termino de levantar mi falda para que acabes de ver mis piernas desnudas y quieras abrir mis tersos muslos? Si lo hicieras, por fin descubrirías mi tanga negro empapado, como un náufrago en mí. Si tus manos no se acercan, tendrán que hacerlo las mías, para tirar de él hacia mí fuertemente, y hacerme sentir tanta presión en el clítoris que no pueda evitar jadear frente a tu boca. Tendré entonces que buscar mis pezones erectos, me gustaría que los lamieras cariño, pero ahora tendré que enseñarte cuáles eran mis cartas. ¿Qué te parece si empiezan mis dedos el recorrido? Una mano en mi boca, jugando con mis labios y la otra, dedicándose se lleno a introducirse en esa sonrisa mía que sólo tú conoces, la que componen otros labios mucho más sabrosos. Me excita verte frente a mí, mientras mis dedos juegan a darme placer y veo cómo tus ojos brillan envidiosos por tocarme como yo lo hago ahora mismo. Me imagino tu mano, con esos dedos rudos que han aprendido a encenderme y a ti jugando a meter uno, y muy despacio otro, hasta que prácticamente tu mano completa me posee por dentro y yo muero por un placer tan doloroso, quiero gritarte al oído que me vuelves loca. Pero sigues en tu silla mientras me acaricio, y veo cómo vas excitándote porque tu pantalón te delata y a mí me enloquece que te resistas. Sólo soy capaz de seguir azotando mi clítoris con mis dedos dentro de mí, goteando ganas de ti.
Sabía que no aguantarías mucho sin participar activamente de mi disfrute, por fin te levantas impulsivamente de tu silla para cogerme por la cintura y empujarme hasta la pared. Me besas tan intensamente que podría llegar al orgasmo sólo con tus labios. Por fin asoma mi tesoro preciado, esa preciosa polla tuya que me vuelve loca y está tan durita y tan firme en mi mano. Por fin esas manos toscas amasan mi pecho, silencian mi boca y estrujan mi clítoris haciéndome gritar. Y tu perfecta pollita me quema y me mata de placer y tú te encargas de acelerar y acelerar y…. mmmm me vuelves loca. Ahmmmmmmm cada vez más deprisa dentro de mí y más deprisa….mmmmmmmmmm Veo en tus ojos que estás fuera de control sólo aciertas a abrir tu boca y dejarme claro que también te quema estar en mi, aprietas mi culo en tus manos y sé que vas a correrte, espérame amor que cuando tu leche me inunde, habré de recordarte entonces, que conmigo siempre gana la banca cariño.
Sabía que no aguantarías mucho sin participar activamente de mi disfrute, por fin te levantas impulsivamente de tu silla para cogerme por la cintura y empujarme hasta la pared. Me besas tan intensamente que podría llegar al orgasmo sólo con tus labios. Por fin asoma mi tesoro preciado, esa preciosa polla tuya que me vuelve loca y está tan durita y tan firme en mi mano. Por fin esas manos toscas amasan mi pecho, silencian mi boca y estrujan mi clítoris haciéndome gritar. Y tu perfecta pollita me quema y me mata de placer y tú te encargas de acelerar y acelerar y…. mmmm me vuelves loca. Ahmmmmmmm cada vez más deprisa dentro de mí y más deprisa….mmmmmmmmmm Veo en tus ojos que estás fuera de control sólo aciertas a abrir tu boca y dejarme claro que también te quema estar en mi, aprietas mi culo en tus manos y sé que vas a correrte, espérame amor que cuando tu leche me inunde, habré de recordarte entonces, que conmigo siempre gana la banca cariño.

